Un individuo de origen rumano, fue puesto a disposición policial al ser sorprendido con diversos productos que pretendía robar en un supermercado. El detenido había amenazado a varias dependientas para que no alertaran de su presencia a los servicios de seguridad del centro, a cargo de la empresa Levantina de Seguridad.

El vigilante J. P., alertado por las dependientas buscó al intruso y al reconocerlo le detecto ciertos bultos sospechosos en su abrigo. El vigilante le dijo que se quitara el abrigo y que mostrara lo que ocultaba, a lo que respondió violentamente esgrimiendo un cuchillo de grandes dimensiones y atacando a J.P.. El de Levantina consiguió zafarse de la embestida y respondió con la contundencia habitual en estos casos hasta bloquearle y posteriormente ponerlo en manos de la policía nacional.

Lamentablemente el vigilante tuvo que ser atendido en un centro sanitario para curarle diversas heridas. Más tarde se supo que el detenido, era un delincuente reincidente y estaba siendo reclamado por los juzgados de Valencia. Otro individuo fue descubierto cuando intentaba sustraer diversas botellas de alcohol. El sujeto presentaba claros síntomas de embriaguez y ante su evidente sospechosa actitud, fue seguido por el vigilante.

Al comprobar como se escondía las botellas en su indumentaria, fue increpado por el de Levantina, a lo que reaccionó violentamente. Tras un forcejeo el indigente sacó de su bolsillo una navaja con la que intentó herir al vigilante.

Finalmente fue retenido y puesto a disposición policial..