El delincuente golpeó en la cabeza a una mujer minusválida para robarle, pero un vigilante de la empresa Levantina que custodiaba el acceso a un supermercado evitó el atraco.

El malhechor acabó con sus huesos en un calabozo tras ser acusado de tres delitos: robo con intimidación, lesiones y amenazas. La víctima, una vendedora de cupones, sufrió una herida sangrante en la cabeza. El vigilante, fue avisado por una cajera que oyó gritos en la puerta. Salió a la calle y sorprendió al delincuente en pleno atraco.

El ladrón había tirado al suelo a su víctima y le propinaba golpes, por lo que el guardia de seguridad se abalanzó sobre el individuo y lo inmovilizó. El empleado Levantina de Seguridad llamó por teléfono a la sala del 091 para requerir la presencia urgente de una ambulancia y una patrulla policial. Los ánimos de los vecinos estaban muy encrespados. Varias personas, hartas de tantos robos en esta zona de Valencia, trataron de tomarse la justicia por su mano.

Además, el delincuente mantenía una actitud provocadora y no paraba de insultar al vigilante. También le amenazó en varias ocasiones. Los agentes de la Policía Nacional que acudieron al lugar cachearon al hombre y le intervinieron un teléfono móvil, dinero y una cartera, las pertenencias que acababa de robar a la vendedora de cupones. El detenido tiene antecedentes delictivos por robos similares.