En los primeros nueve meses del año ha habido 18 agresiones al personal de seguridad privada y seis a revisores

Agresiones, patadas, empujones, mordeduras, vandalismo y amenazas. Es lo que tienen que soportar los vigilantes de seguridad de la empresa contratada por Adif para vigilar sus trenes.

Lamentablemente esta situación en los últimos años ha ido en aumento, hasta el hecho de que alguno de los vigilantes de seguridad ha dejado su empleo porque ha preferido salvaguardar su familia a tener un puesto de trabajo.

Los agresores no ven a los vigilantes de seguridad como autoridades y se ceban con ellos. Se ha llegado al caso de que uno perdió parte de una oreja, arrancada de un mordisco. Desde Renfe se ha confirmado que en el presente año se han dado 18 agresiones a personal de seguridad en la provincia de Tarragona y seis a revisores.

Ser vigilante de seguridad no es simplemente estar de pie vigilando la gente que entra o sale de una tienda, o circular con vehículos vigilando polígonos industriales. Los vigilantes de seguridad se enfrentan cada día a duros momentos en las que no siempre salen bien parados. 

Muchos vigilantes no tienen un día a día sencillo ya que pueden sufrir una agresión de este tipo en cualquier momento por parte de atracadores y agresores. Muchos de ellos terminan visitando los hospitales, ya sea por refriega con atracadores, otros resultran gravemente apuñalados, ingresando en hospitales con heridas de arma blanca, y el resto reciben insultos y amenazas.

LA FIGURA DEL VIGILANTE DE SEGURIDAD 

Estamos habituados a ver vigilantes de seguridad en organismos públicos, en urbanizaciones, en locales comerciales, supermercados, discotecas y en un largo etcétera de lugares donde se requiere cierta seguridad.

Inconscientemente la figura de una mujer u hombre uniformado nos da cierta sensación de protección, de tranquilidad, en una palabra… de seguridad. Desde el momento en que divisamos el uniforme sabemos a quién dirigirnos en caso de necesitar información o ayuda.

Pero la figura del vigilante de seguridad es mucho más que un uniforme que denote ausencia de peligro, detrás del atuendo de trabajo hay personas que se han preparado académicamente para velar por la seguridad de los demás, son personas que ponen en riesgo su integridad por todos nosotros, son profesionales que en sus vidas privadas tienen hijos, familiares o amigos, como usted o como yo, pero que salen todos los días a exponer su seguridad a cambio de la nuestra, a ayudarnos en lo necesario allá donde estemos y estén ellos.

Quizás no nos paremos a pensar en estas reflexiones, posiblemente por lo que he dicho en mi primera frase “estamos habituados” y no valoremos en la medida justa la labor de estos profesionales. Pero el Ministerio de Interior a través de la Policía Nacional y la Guardia Civil sí.

Levantina de Seguridad, encabeza el ranking de empresas de Valencia con mayor porcentaje de galardones entregados según plantilla. La empresa valenciana pionera en servicios de vigilantes de seguridad por antonomasia, consigue año tras año una cuota de entre un 8% y un 9% de su plantilla con Menciones de Honor, lo cual indica el grado superlativo de eficacia y eficiencia en el desempeño de sus funciones de sus vigilantes.

Gracias a todos por vigilar y proteger nuestra seguridad