La preocupación por el medioambiente es desde hace tiempo, más que una preocupación de todos, un verdadero reto de la sociedad contemporánea.

Los principales fabricantes de productos se afanan por implantar políticas de producción que fomenten la sostenibilidad del planeta, de ahí que últimamente los consumidores seamos mucho más sensibles a aquellos productos que reúnen condiciones tanto en sus envases como en sus fases de producción, elementos que aludan al cuidado con el medio ambiente.


Pero no solo las empresas que fabrican productos son las responsables de cuidar sus procesos productivos en cuanto al cuidado medio ambiental. También las empresas que prestan servicios deben aportar su granito de arena. Así pues una empresa de servicios puede implantar políticas de sostenibilidad en la compra de papel reciclado por ejemplo, o en la adaptación de su iluminación a los novedosos leds de bajísimo consumo eléctrico y también por supuesto en la elección de su flota de vehículos.


Levantina de Seguridad, consciente del reto mundial de la sostenibilidad, está implantando desde hace años su política de sostenibilidad en su flota de vehículos, escogiendo modelos con escaso impacto medioambiental por su bajo consumo.


La empresa ha cerrado este año la compra de 23 unidades del archigalardonado coche del año Ford Ecosport, principalmente por su reducidas emisiones de CO2 derivadas de su mínimo consumo y por la excelente adaptabilidad de su sistema de comunicación perfectamente integrable con Smartphones de última generación entre otras características que lo convierten en un vehículo ideal para la vigilancia especialmente en urbanizaciones y polígonos industriales.


La preocupación por el medio ambiente en los procesos productivos de Levantina de seguridad, es una constante que le lleva a prever una flota del 80% de vehículos eléctricos para el 2020, siempre que exista una infraestructura óptima de estaciones de recarga.