El Ministerio del Interior solicita a las empresas de seguridad su colaboración para prevenir un hipotético ataque en España del Estado Islámico (ISIS, en sus siglas en inglés). Recordando a los responsables de estas compañías que, pese a que la alerta antiterrorista se mantiene en el nivel 4, "la tipología conocida de la amenaza terrorista" tras la masacre de París hace necesario "el mayor reforzamiento posible de las medidas de seguridad" en aquellos lugares públicos de gran afluencia de gente donde tengan desplegados vigilantes de seguridad.

 

También se solicita la comunicación de "cualquier información que se considere de interés para la seguridad" sea comunicada directamente a la Policía Nacional a la mayor brevedad posible.

Zonas de refuerzo

Se reforzarán las medidas en aquellos lugares de previsible o frecuente concentración de gran número de personas, en referencia a los recintos en los que se celebran grandes eventos deportivos, culturales y sociales, así como a zonas comerciales y de ocio.

Las zonas de tránsito de viajeros en puertos, aeropuertos, estaciones e intercambiadores de medios de transportes. Unas medidas que, se mantendrán activadas y acordes al nivel de amenaza.

Se destacaba la necesidad de un "incremento de controles en la frontera francesa", para finalmente ordenar el "reforzamiento de las medidas de protección de los intereses franceses en nuestro territorio".

Evitar los "inciertos temores"

Se recuerda a las empresas de seguridad que "la aplicación y desarrollo de las medidas de seguridad" tienen como fin "prevenir posibles hechos delictivos y favorecer el normal desarrollo de las distintas actividades". Por ello, hay que recalca que las mismas deben ser puestas en marcha "en un marco de tranquilidad y seguridad que no debe ser alterado por inciertos temores", en referencia a las numerosas informaciones falsas que ya han comenzado a circular por las redes sociales y servicios de mensajería instantánea sobre supuestas amenazas terroristas concretas. De hecho, el propio Ministerio se vio obligado este lunes a lanzar una nota de prensa en la que aseguraba que estos mensajes "carecen de toda credibilidad y sólo pretenden provocar estados de temor a la población y de alarma ciudadana y otros fines malintencionados que son totalmente ajenos a la seguridad".

Lo más importante, la difusión, por parte de las autoridades francesas, de la ficha de Abdeslam Salah, el ciudadano belga de 26 años al que se considera el único integrante superviviente de las 'células' integristas que cometieron los atentados del pasado viernes en París que sigue vivo. Junto a la foto del mismo y sus datos, la Policía recuerda a los responsables de las empresas de seguridad que "se debe comunicar inmediatamente a los canales previstos" tanto telefónicos como de otro tipo cualquier información que los vigilantes de seguridad obtengan sobre él. Eso sí, también recomienda no tomar la iniciativa para su captura "en previsión a su peligrosidad y a que vaya armado".