El incumplimiento por parte algunas empresas deja en mal lugar a los auténticos profesionales de la seguridad privada.

A sabiendas de las infracciones legales existentes y de las graves consecuencias para la seguridad ciudadana que supone la implantación de servicios de seguridad por personas no habilitadas y sin experiencia.
Según lo establecido en la Ley 5/2014, de 4 de abril, de Seguridad Privada; para ser vigilante de seguridad se debe participar en las pruebas de selección que convoque la Secretaría de Estado de Seguridad, cumpliendo los siguientes requisitos:

  1. Ser mayor de edad.
  2. Tener la nacionalidad de alguno de los Estados miembros de la Unión Europea o de un Estado parte en el Acuerdo sobre el Espacio Económico Europeo, o bien que le sea aplicable lo dispuesto en la legislación sobre régimen comunitario conforme al Real Decreto 240/2007, de 16 de febrero, sobre entrada, libre circulación y residencia en España de ciudadanos de los Estados miembros de la Unión Europea y de otros Estados parte en el Acuerdo sobre el Espacio Económico Europeo, o ser nacional de un tercer Estado que tenga suscrito con España un Convenio internacional en el que cada parte reconozca el acceso al ejercicio de estas actividades a los nacionales de la otra.
  3. Estar en posesión o en condiciones de obtener el título de Graduado en Educación Secundaria Obligatoria, de Técnico, u otros equivalentes a efectos profesionales, o superiores.
  4. Poseer la aptitud psicofísica a tenor de lo dispuesto al efecto en el Real Decreto 2487/1998, de 20 de noviembre, por el que se regula la acreditación de la aptitud psicofísica necesaria para tener y usar armas y para prestar servicios de seguridad privada, excepto para el personal en activo que ejerza funciones de seguridad pública o privada.
  5. Carecer de antecedentes penales por delitos dolosos.
  6. No haber sido condenado por intromisión ilegítima en el ámbito de protección del derecho al honor, a la intimidad personal y familiar y a la propia imagen, del secreto a las comunicaciones o de otros derechos fundamentales en los cinco años anteriores a la solicitud.
  7. No haber sido sancionado en los dos o cuatro años anteriores, respectivamente, por infracción grave o muy grave en materia de seguridad.
  8. No haber sido separado del servicio en las Fuerzas Armadas o en las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad españolas o del país de su nacionalidad o procedencia en los dos años anteriores.
  9. Poseer diploma o certificación acreditativa de haber superado el curso o cursos correspondientes en los centros de formación de seguridad privada.

vigilante de Levantina de Seguridad

Es por ello por lo que un vigilante de seguridad está preparado para hacer frente a situaciones que otra persona no podría enfrentar.

Cuando se contrata un servicio de seguridad ilegal, intrusista, no se exige su formación, hablamos claramente de personal no acreditado. Por ello dicho trabajador podría tener antecedentes penales sin que nadie lo detectase.

Este hecho ocurre diariamente, debido en gran parte a la crisis. Empresas que buscan ahorrar costes, jugando con los precios de contratación, y finalmente destruyendo los puestos de trabajo de los vigilantes de seguridad habilitados por el Ministerio del Interior, y eso no solo no nos deja en situación de riesgo al resto de las empresas de seguridad que cumplen la ley, sino que pone en peligro a los ciudadanos que desconocen por completo esta situación.