El intento de ataque terrorista del pasado 21 de agosto en un tren de alta velocidad, que unía Ámsterdam con París, ha vuelto a poner en el punto de mira a las fuerzas de seguridad europea.

Pero antes de que el debate termine por poner el espacio Schengen contra las cuerdas, Europa mira a España para buscar soluciones.
Los ministros de Interior y de Transporte de nueve países de la UE, entre ellos España, acordaron el pasado sábado en París una serie de medidas similares a las que hasta ahora solo son aplicadas por nuestro país y Reino Unido, al no pertenecer Londres a Schengen. Los ministros decidieron establecer controles de identidad y equipajes en medios de transporte "que se considere necesario", entre ellos las líneas de alta velocidad.
Para las autoridades comunitarias España ofrece un modelo válido. No obstante, nuestro país ya contaba con medidas de seguridad en estaciones de tren, como los escáneres de equipaje, antes de los ataques de 2004, según recuerdan desde Adif. Los ataques de ETA ya habían obligado a reforzar la seguridad en las estaciones. La banda terrorista incluso intentó volar un tren en la estación de Chamartín en la Nochebuena de 2003, aunque la policía logró evitar el atentado tras haber colocado dos etarras dos mochilas bomba.


Control y escáner de equipajes


El control y el escáner de equipajes se realiza en las estaciones de largo recorrido, preferentemente en aquellas con líneas de alta velocidad, aunque también se tiene en cuenta factores como el volumen de pasajeros. Junto al control de bultos, los pasajeros también están controlados por un circuito cerrado de cámaras, el personal de seguridad privada, además de la cooperación con las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado. Aunque en ocasiones no sea muy visible, desde Adif subrayan que esta cooperación con la Policía es una de las medidas más eficaces para garantizar la seguridad.
El operativo que se despliega en las estaciones se completa con el protocolo que se activa en los propios trenes, que cae bajo la responsabilidad de Renfe, también responsable de la seguridad en las estaciones de los Cercanías. Fuentes de la entidad apuntan que su propio departamento de seguridad cuenta con herramientas como las cámaras de seguridad o la seguridad privada para estos casos.