En muchas ocasiones, la sola presencia de vigilantes de seguridad evita que se perpetren robos, actos vandálicos o ataques contra la propiedad. Y es que contar con empresas de seguridad para la vigilancia de empresas, polígonos industriales, zonas residenciales o centros comerciales se ha convertido en una prioridad para garantizar su control las 24 horas del día y los 365 días del año.

La figura de los vigilantes de seguridad ha cobrado gran relieve dentro del contexto general de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. Y es que a pie de calle, se convierten en el complemento y el aliado perfecto para la Seguridad Pública. En este sentido, las últimas modificaciones de la Ley de Seguridad Privada confieren a los vigilantes de seguridad nuevas funciones y servicios como los de rondar y proteger cualquier espacio público así como vigilar el perímetro de las prisiones y de los centros de extranjeros. De este modo, pueden ser contratados por las administraciones públicas para trabajar coordinadamente bajo las órdenes de sus efectivos.

Es importante recordar que en España –donde hay aproximadamente unos 100.000 profesionales- solamente se pueden contratar vigilantes privados a través de empresas de seguridad. Asimismo, los vigilantes de seguridad deberán poseer el título oficial del Ministerio del Interior. Un requisito imprescindible para trabajar como profesionales de este sector.

Si bien hacia muchos años se consideraba un lujo al alcance de pocos, en la actualidad, contar con un servicio de vigilantes de seguridad se ha convertido en una necesidad y una inversión rentable. En resumen, con ellas muchas empresas y centros comerciales minimizan sus riesgos y salvaguardan la seguridad de sus empleados y clientes. Pero además, a nivel particular, instalar un sistema de cámaras o alarmas en el hogar es un factor imprescindible para ganar en confianza y tranquilidad, protegiendo no solo al patrimonio sino también a las personas que viven en su interior.