Vigilante de seguridadCon más de 1.500 empresas de seguridad operando en España y unas 90.000 personas trabajando en ellas, el sector está en pleno auge y se espera que esta tendencia se mantenga en los próximos años. Los vigilantes de seguridad privada son cada vez más demandados, a la vez que sus salidas profesionales se han ido diversificando a lo largo del tiempo.

La crisis económica y algunos cambios normativos recientes, como los que propició el año pasado la nueva Ley 5/2014 de Seguridad Privada, han fomentado este fenómeno, lo que hace que haya buenas perspectivas de crecimiento para quienes ofrecen este tipo de servicios.


Al aumentar el número de funciones y los ámbitos para desarrollar este trabajo, se precisa de más personal cualificado y el número de plazas requeridas es, en consecuencia, mayor. Se trata, por tanto, de un buen yacimiento de empleo.

Se requieren sobre todo vigilantes para centros comerciales, urbanizaciones, polígonos, transportes y espacios públicos, así como hospitales y lugares de internamiento. También es más frecuente que se busque esta figura para cuidar propiedades y velar por la tranquilidad de los residentes, especialmente si son de alto poder adquisitivo.

Quienes deseen ascender en su carrera profesional tienen la ventaja de que uno de los perfiles con más futuro en este sector es el de director de seguridad, máximo responsable de resguardar una empresa u organismo. Otras salidas posibles son las de escolta privado, guardia particular de campo o vigilante de explosivos. Todas ellas, enfocadas hacia la disuasión de conflictos más que a la acción violenta.

Este mayor nivel de profesionalización, en conclusión, hace que se cuente con personas mejor preparadas para llevar a cabo este tipo de tareas con profesionalidad y eficacia, lo que hace que las condiciones laborales de los vigilantes de seguridad privada sean mejores en cuanto a horarios y remuneración salarial.