A la hora de frecuentar un centro comercial es clave no descuidar el bolso y llevar encima el dinero justo. No obstante, los vigilantes de seguridad trabajamos día a día para alertar y ayudar a los clientes a comprar con garantía y sin sobresaltos. Todas las medidas de prevención que hagan perder tiempo a posibles delincuentes les harán desistir en muchos casos de sus objetivos. Por eso y teniendo como prioridad el bienestar y la integridad de los visitantes, las empresas de seguridad privada recomendamos:



• Vigilar las pertenencias: bolsos, carros y bolsas de compra.
• A la hora de pagar las compras en efectivo, sacar solamente el dinero necesario. En caso de utilizar tarjeta de crédito, no perderla de vista ni facilitar la clave secreta a nadie.
• No dejar a los niños solos en ningún momento, ni siquiera para ir al baño.
• No colocar paquetes u objetos de valor dentro del coche. Dejarlos en el maletero.
• Si se encuentra reiteradamente con la misma persona, mejor desconfiar y alertar a los vigilantes de seguridad. Es poco frecuente en sitios concurridos.
• Evitar hablar con personas extrañas. Sobre todo en los desplazamientos hasta el automóvil. Del mismo modo, no aceptar regalos ni invitaciones de desconocidos.

Pero además, los vigilantes de seguridad no solamente estamos para evitar robos. Los servicios de seguridad privada abarcamos un abanico mucho más amplio de posibilidades. Desde encontrar a pequeños extraviados hasta realizar primeros auxilios. En la actualidad el concepto de seguridad es integral y por ello somos personal altamente formado y preparado para hacer frente a contratiempos de diversa índole.

Toda precaución es poca. Por eso, confiar en la seguridad privada es un plus que ningún cliente ni ningún centro comercial puede obviar. La prevención evita contratiempos inesperados en un 90 % de los casos.