Sustracciones de combustible o cobre, o hurtos en oficinas, o incluso robos mediante butrón, son un quebradero de cabeza para los gestores y propietarios de polígonos de toda España. Hoy, algunas cifras demuestran que el esfuerzo realizado tanto por los servicios de seguridad del Estado como las empresas de seguridad dan sus frutos: el índice de robos en los polígonos industriales podría estar descendiendo.



A modo de ejemplo, durante 2014 solo se registró un robo con fuerza en los polígonos de toda la provincia de Huesca; en la provincia de Córdoba se alcanzó el descenso fue del 50%; y, además, en toda Cataluña los robos de cobre en polígonos descendieron un 20%.

En todos estos casos, la fórmula más efectiva ha consistido en la coordinación de los servicios de seguridad que prestan los cuerpos del Estado, con las medidas privadas implantadas por los empresarios, por ejemplo, mediante la contratación de vigilantes de seguridad.


La importancia de mantener los servicios de seguridad


Cada mes siguen apareciendo informaciones sobre robos en polígonos. Pero el problema real es que los medios tienden a hacerse eco solo de grandes cuantías o de situaciones muy críticas, y son pocos los hurtos que aparecen en la prensa, un verdadero problema.

En esta encrucijada es de gran importancia que tanto los gestores de los parques y polígonos industriales y los propietarios tengan una actitud activa y sean conocedores de los servicios de seguridad, pública y privada, que se pueden activar.

Por último, cabe mencionar que en el ámbito de las empresas de seguridad se establecen varios niveles de intervención: de un lado, el servicio de seguridad general en las zonas comunes del polígono industrial, que debe ser prestado por una sola empresa, y, de otro lado, cada empresa puede parametrizar mecanismos de seguridad internos para su reciento con equipos de vídeo vigilancia o mediante la presencia de vigilantes de seguridad