Las empresas de distribución pierden cada año alrededor del 1% de su facturación en hurtos y robos, la suma total afecta en 1.600 millones de euros a las empresas españolas. Contratar a vigilantes de seguridad para que controlen lo que sucede dentro y en los alrededores de un negocio es fundamental para acabar con los posibles robos, junto con otros servicios de seguridad y con el apoyo de asociaciones de comerciantes.



Las empresas de seguridad realizan en un primer momento una consultoría que les lleva a redactar un plan integral de seguridad en el que se organiza y coordina las distintas acciones a realizar para prevenir los robos en las empresas.

No solo se trata de casos de robo por necesidad, que suponen únicamente un 10%, sino que en el 80% de casos son bandas organizadas quienes cometen estos actos para la posterior reventa de la mercancía.

Los ladrones no solo aprovechan cualquier descuido sino que a menudo acceden por la fuerza sustrayendo mercancía en grandes cantidades, como puede ser el caso de los atracos a tiendas, robos de camiones (en parada o en el momento de la carga o descarga) o empleando técnicas como el butrón o el alunizaje.

Pueden evitarse estas situaciones con vigilancia 24 horas tanto de personal cualificado como de cámaras visibles, especialmente en los puntos o momentos más susceptibles como pueden ser las horas con menos tránsito o actividad, los lugares de carga y descarga y las cajas registradoras. También con elementos que refuercen los accesos al interior para evitar la entrada con fuerza (pivotes y bolardos anti-alunizaje, puertas o persianas blindadas, etc).

Muchas veces la contratación de vigilantes de seguridad es percibida como un gasto: pero es necesario cambiar esa mentalidad y pensar que es una inversión en la empresa que se rentabilizará en un tiempo muy corto de tiempo.