Ser vigilante de seguridad no es simplemente estar de pie vigilando la gente que entra o sale de una tienda o pasear con vehículos vigilando polígonos industriales. Los vigilantes de seguridad se enfrentan cada día a duros momentos en las que no siempre salen bien parados.

 

Muchos vigilantes no tienen un día a día sencillo ya que pueden sufrir una agresión en cualquier momento por parte de atracadores y agresores. Sin ir más lejos, en los últimos días varios miembros de seguridad privada han terminado visitando los hospitales españoles.

Un triste ejemplo lo tenemos en los dos vigilantes de seguridad que frustraron un robo en una empresa de muebles en la localidad de Illescas. Durante la refriega con los atracadores, uno de los vigilantes resultó apuñalado, ingresando en el hospital con herida de arma blanca en el abdomen.

Según informaron fuentes del Instituto Armado, el suceso tuvo lugar cuando varias personas entraron en una nave de mobiliario situada en el kilómetro 35 de la carretera nacional N-401, cerca de un paso a nivel. Su intención era la de sustraer objetos de valor en el inmueble, pero fueron encontrados por dos guardas que lo vigilaban. El servicio regional de emergencias 1-1-2 recibió un aviso del incidente sobre las once y media de la noche, despachándose al lugar a medios sanitarios y agentes de la Benemérita. Una UVI prestó los primeros auxilios al vigilante, que luego fue trasladado al Hospital Virgen de la Salud de Toledo. Su pronóstico es leve.

Otro vigilante de seguridad que salió agredido estos días fue un vigilante del metro de la línea 2 de Santurtzi, que llamó la atención a un pasajero que iba bebiendo una cerveza en el vagó y acabó con un dedo prácticamente arrancado. “Una pareja y su hija iban en el vagón. El hombre iba bebiendo una cerveza y el vigilante les llamó la atención”, explicó un miembro de la empresa de seguridad. Insultos, amenazas,... la respuesta del pasajero no gustó al vigilante, que decidió informar por tetra de lo ocurrido. Un supervisor se unió para ayudar a su compañero. “La chica intentó pegar al vigilante con un patinete que llevaba de madera” explican.

A partir de ahí, y según la misma fuente, el vigilante se defendió y el hombre también se metió en medio hasta morderle la mano y cortarle uno de los dedos, a pesar de que llevaba guantes anti corte. “El supervisor también recibió un mordisco en la muñeca”, informó. La víctima tuvo que precisar asistencia médica y fue trasladado al hospital.