Seguridad eficiente y eficaz.

Eso es lo que cualquier profesional de la seguridad busca en su día a día. Pero a veces es complicado por las situaciones que se crean y en las que se desarrollan algunos conflictos. Pero de qué forma deben actuar los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado para que en el ejercicio diario de sus funciones, y más en situaciones de riesgo, se reduzcan al máximo los riesgos lesivos para estos profesionales de la seguridad y para quien en ese momento es identificado o está a punto de ser detenido. El aunar una actuación de seguridad y defensa escrupulosa de los derechos fundamentales es el objetivo que se ha marcado un proyecto avalado por el Ministerio de Economía y Competitividad y en el que se han embarcado dos universidades andaluzas (la de Cádiz y la de Granada), además de la Escuela para la Prevención de la Violencia.

Este trabajo ha sido bautizado como Estudio multidisciplinar de las defensas y las técnicas de intervención policial, dirigido a la prevención de riesgos profesionales y la mejor protección de los ciudadanos. Sus impulsores estuvieron recientemente en Ceuta para entrevistarse con profesionales del sector de la seguridad privada. Los datos recabados en estas entrevistas son considerados vitales para extraer conclusiones sobre por dónde se mueven los riesgos que acechan a los profesionales de la seguridad, qué puntos fuertes y débiles esconde su labor y, sobre todo, estudiar las fórmulas para corregir aquellos aspectos considerados más vulnerables. “Se trata de un estudio multidisciplinar, que abarca varios campos, y examina protocolos de seguridad. Es decir, estudiamos con apoyo de grandes profesionales de distintas áreas todos los elementos que influyen en aquellas situaciones en las que es necesario acudir al empleo de la fuerza. Contamos con asesoramiento de expertos en Criminología, Derecho, Ingeniería, Medicina...”, detalla José Carlos Vera, director de la Escuela para la Prevención de la Violencia. Junto a la información recabada a los profesionales de la seguridad privada se sumará también la obtenida de la Escuela de la Seguridad Pública de Andalucía (ESPA), la Asociación Española de Guardias Civiles, la Confederación Española de Policía, CSIF, Puertos del Estado, o la Jefatura de Policía Local de Cádiz. El objetivo es claro: fomentar los diferentes sistemas de formación y modelos de actuación en casos de uso de la fuerza para que los protocolos de seguridad contribuyan a mejorar la eficacia del colectivo.