La unión hace la fuerza y nunca mejor dicho. Y es que el trabajo conjunto entre la Policía y vigilantes de seguridad que controlan los polígonos industriales ha dado como resultado un gran descenso en los robos en estas zonas industriales.

En más de un 50% se puede cifrar la bajada de robos en los polígonos industriales en comparación a la situación que se vivía hace siete años. Y es que tal y como señala el presidente de la Asociación de Empresarios del Polígono Industrial de Las Quemadas (Córdoba), José Antonio Piedra "el polígono ahora es mucho más seguro" Tanto es así, que el propio Antonio Valdivia, delegado de Participación Ciudadana en la Comisaría de la Policía Nacional de Córdoba, considera que la delincuencia en estas zonas "es muy escasa o mínima", gracias a la colaboración entre las dos fuerzas de seguridad. La "excelente" colaboración entre la Policía Nacional y las empresas de seguridad privadas es, según Piedra, una pieza clave en la reducción de vandalismo y hurtos en las zonas de polígonos. Esta situación ayuda y fomenta un buen desarrollo laboral cada día en estas zonas industriales. "Con la Unidad de Seguridad Privada mantenemos reuniones periódicas y abundantes y con todos ellos contamos con una colaboración magnífica", explicó el inspector Valdivia. Además, estas actuaciones se refuerzan en épocas determinadas del año como la campaña de Navidad.

En estas fechas "es cuando los almacenes están repletos de material para remitirlos a las tiendas para su venta", o también durante las fiestas, que es cuando más baja la actividad en los polígonos ya que muchos locales permanecen cerrados. La seguridad privada del polígono Las Quemadas está ligada con la proximidad de Rabanales 21, "con los que también hemos mantenido reuniones para paliar sus problemas", señala Piedra. Fue un caso de robo de cableado eléctrico el pasado 2013 que finalmente se ha resuelto por parte de la Gerencia del parque tecnológico, retirando los cables hasta que no se cubra con empresas las zonas ya urbanizadas. La rápida y permanente actuación de los miembros de seguridad de las empresas privadas permite que cada vez que se detectan situaciones sospechosas se coordinen eficazmente con la Policía, para evitar sustracciones de material de las naves industriales, en algunos casos valorado en miles de euros o que podrían acarrear problemas laborales para muchas empresas.